jueves, 27 de mayo de 2010

How you look at it

But you will



*I can't see anything that I don't like about you
**But you will
*Right now I can't
**But you will, you know you wil think of things
And I'll get bored with you and feel trapped, because that's what happen with me
*Ok...

martes, 25 de mayo de 2010

domingo, 23 de mayo de 2010

Trussardi Fall 2010

Trussardi 1911, Men's Fall
Loved the Checked patterns, the formal style, shoes, boots <3














viernes, 21 de mayo de 2010

MAC goes Gaga in Tokyo

Just Denim




Crystal Castles are Back!!



El ultimo numero de Dazed & Confused trae en la portada a Crystal Castles que traen un nuevo disco, we all know CC right?
Dúo británico de electro-punk-rock (if that makes any sense), completamente recomendable, no por nada aparecen en la portada de D&C.
Aquí el Sitio Oficial
Y ahhm escuchenlos (Y)

All Saints S/S 2010








jueves, 20 de mayo de 2010

I want to eat you baby,



Yehha u!
Who's the one u will eat?

Lady Gaga by David Lachapel





martes, 18 de mayo de 2010

A Designer Should have???



I might have problems with the Clock :S
Estoy por entrar a la universidad para ser un diseñador y muchas preguntas vienen a mi cabeza, en verdad creo que todos lo elementos de arriba son necesarios, pero hay varias dilemáticas, como diseñar algo que probablemente no se "venda" y ser fiel a tus ideas o crear algo que al resto de las personas les guste por el simple hecho de sobresalir.
También es cierto que esta área se esta volviendo cada vez más competida, con algunos que realmente valen la pena observar y otros por los que no hay que preocuparse.
El numero de escuelas para ser diseñador se incremente constantemente pero estoy seguro de haber hecho la elección correcta.
Anyway conozco un par de personas que creen que no es "necesario" estudiar, WTF!, es cierto el talento viene de nacimiento etc., pero las habilidades y características para desempeñarte no son innatas y no las traemos de nacimiento, cierto?
Otra cosa que me da un poco de risa o tal vez es mi humor sarcástico y condescendiente, pero es que hay algunos que no tiene ningún tipo de preparación, ciertamente poco talento y creen que ya pueden vender sus "prendas" y ponen links de venta, precios no razonables etc. soy alguien para juzgar? No realmente solo me burlo de lo patético que puede ser las personas a veces.
Yo he hecho un par de cosas, pero creo que no las pondría a la venta primero por que no tiene un nivel de calidad factible y dos por que son mías. :)

=Paréntesis=
Diseñadores underground que valen la pena
Andres Rizo
Diego Dom

Ahhm la respuesta? La sabre cuando este adentro y vea como es realmente estar en el competido mundo de la "moda"

Pamela Love

Pamela Love, Diseñadora de Joyeria de NY, sus piezas han sido utilizadas por diseñadores como Zac Posen, Eddie Borgo etc.
Anyway, take a look at HERE

Algunas piezas que me agradaron






lunes, 17 de mayo de 2010

sábado, 15 de mayo de 2010

6:30



Por Mademoiselle La Valière
“Estimado y perturbado amigo:
“Esperando que se encuentre tan bien como yo. Le hago una invitación al nuevo cabaret, el cual está por inaugurarse en los límites oscuros de la ciudad.
“Conozco la extraña inclinación que usted posee por asistir a lugares diferentes. Podría morir por las palabras que le digo, no le decepcionará. Estos actos no pierden ni un solo toque de elegancia en su interpretación.
“Dado su gran realismo, este tipo de representaciones es prácticamente ilegal; sabe a lo que me refiero, pero tratándose de usted sé que no debería preocuparme.
“En una semana le ruego que se presente al espectáculo de apertura. Usted y su invitado podrán quedarse cuanto tiempo quieran, teniendo como única preocupación disfrutar de su estancia, así que déjelo todo en mis manos.
M. La Valière”
¿Qué clase de lugar será? ¿De qué actos habla? No puedo dejar de hacerme preguntas… Con ilegal se refiere a…
– ¿Quieres ir? Te invito.
– ¿Ir? Ejem, sí – dije incrédulo y sin pensar bien las cosas.
Ya veremos qué pasa. Puede que mi vida aburrida llegue a su fin, o mi vida en sí.

***
No puedo resistir la tentación, el inmenso incendio que me pide que lo evada, la ola de la muerte que me abruma y el repetitivo palpitar de la vida que palidece ante la sensación del helado viento golpeando contra mi rostro.
Después de sentir el haberlo vivido todo en pocas horas, después de tanto tiempo, de tantas vidas, descubrí que aún había algo rescatable dentro de mí; justo cuando pensé que nada me quedaba.
Aunque el método ya fue elegido, sería imposible morir como aquella noche cuando la conocí. Sería egoísta querer volver a tener un fin tan espectacular.
Lo que he estado esperando al fin está por suceder. Es mi oportunidad para demostrarle al reloj que estaba equivocado.
La muerte me atravesaba como un alfiler…Y pensar que mi vida sólo fue una obra de teatro con el mejor elenco.
Una larga caída y después…

***
– Casi lo vuelves a arruinar – me dijo con desesperación. Anna siempre quiere meterse en mis asuntos, todo el tiempo me vigila.
– ¿Por qué lo dices? – gimoteé.
– ¿Sabes? A veces llegas a ser muy irritable. Te lo digo para que no pierdas tu trabajo, el jefe no te permitirá otro error. – Tiene razón, no tengo remedio, siempre procuro alejar a las personas que me rodean. No las necesito. Como si no supiera que me quieren despedir desde hace tiempo. Nada me preocupa, de cualquier forma odio mi trabajo, preferiría estar robando tumbas a estar de simple asistente en una licorería.
– Si tanto te preocupa arréglalo tú. De cualquier forma ¿qué te importa? Mañana nos vemos.
Mis días siempre son iguales. Nada me emociona, es como si pudiera predecir lo que está por suceder. Diario me despierto a la misma hora, automáticamente; mi reloj ha estado marcando las seis treinta desde hace dos años. Todo lo que me pasa parece que lo vivo a esa hora. Al salir de mi casa recojo el periódico, el cual pongo en la cima de la pila de papeles que está en mi sala, hogar para los insectos y retrete para mis aves. La razón por la que fumo es para cubrir el horrible olor de las cañerías que están camino a mi trabajo. Conforme se consumen escucho cómo el papel me habla.
Lo que verdaderamente aprecio es la belleza.
Al llegar a mi trabajo me saluda Anna con los mismos ojos almendrados que irradian felicidad. Después me invita el jefe a pasar a su rústica oficina impregnada con olor a tabaco y se pone a hablar de trivialidades de su vida, las cuales preferiría no escuchar. De lo único que sabe es de licores y de cómo engañar a su esposa con prostitutas. Si me va a despedir no le veo caso a estar soportando la saliva que se le acumula al borde de los labios cuando habla.
Ahora es momento de volver a mi casa. A pesar de las horas que han transcurrido el reloj sigue marcando la misma hora.

***
El día de hoy, al pasar a la oficina de mi jefe, vi a una persona desconocida para mí.
– Estará trabajando con nosotros a partir de hoy, te pido que le enseñes lo necesario – seguro es mi reemplazo.
Así es como conocí a este extraño sujeto y cómo es que, en contra de mi voluntad, empecé una relación de compañerismo con él.
Quedé impresionado con su estatura. Era un sujeto enorme. Tenía el cabello plateado, pero parecía ser demasiado joven para tener tantas canas.
Nunca había conocido a alguien como él y se me parecía extraño que me simpatizara. Nunca me aburrían sus pláticas, se me hacían muy interesantes. Nunca me contó de su vida personal y nunca supe por qué terminó trabajando en un lugar así; a mi parecer lo rodeaba un aire burgués.
Así pasó un mes cuando me di cuenta que Anna me estaba ignorando.
– ¡Oye! ¿Puedo hablar contigo? – me preguntó una débil voz que me resultaba familiar.
– ¡Ah! Anna. Pensé que me ignorarías por el resto de tu vida. ¿Qué quieres?
– ¿Podrías dejar de actuar como ese hombre?, – me preguntó en voz baja como si no quisiera que nadie la escuchara y con una rudeza muy extraña en ella, – me pone de nervios.
– ¿De qué hablas? Nadie está actuando. Comprendo que de alguna forma he dado un giro inesperado. He logrado escapar de la jaula que me tenía cautivo. He logrado ver las cosas con un diferente matiz. Siento que empiezo a disfrutar la vida y a ser feliz. Como si pudiera volar ¡Sé que puedo volar! – Abrí los ojos en ese momento y sentí un líquido frío pasando por mi columna. Nunca se lo había dicho a nadie.
– ¿Qué dices? De cualquier forma, aléjate de él. Está bien que no te hayan despedido, de verdad estoy contenta por eso, pero él no me da confianza. Siento que lo he visto antes en otro lugar. No es algo normal que un sujeto así trabaje aquí, y más aún, muestra mucho interés en ti.
– Anna, no soy como tú. Deja de pensar que alguien como yo adoptaría características tan infantiles como imitar a una persona. Y yo sé a quién le hablo, ¿será que estás celosa? – Le sonreí con alivio sabiendo que no me había tomado muy en serio – ¿Algo más?
– ¿Alguien como yo?, – replicó con sarcasmo. – Discúlpeme monsieur, creo que lo he confundido con alguien poseedor de inteligencia y sentido común, pero más bien es una réplica de alguien sin verdadero carácter. Ciertamente las personas suelen equivocarse. Disculpe mis ofensas, no tengo más que decir.
– Excelente madame, ya que yo no poseo el tiempo para tratar con personas tan arrogantes como vuestra merced. No me queda más que agradeceros su franqueza. Con permiso.
Me quedé pensativo unos cuantos minutos, volteé a ver caminar a Anna; estaba muy molesta. Fue entonces cuando ella se cruzó con él, quien le dedicó un gesto nuevo para mí. Ella aceleró el paso y salió.
Fue la última vez que la vi. Anna no volvió al trabajo.
Así pasó más de un mes cuando mi compañero recibió esa carta y fui invitado a aquel lugar.

***
Él me pidió que presentara mi renuncia en el trabajo, después de todo no iba a regresar en mucho tiempo, o más bien jamás. Ese pobre viejo de la licorería se quedará solo. Quisiera poder ver esa escena. Probablemente se volverá loco, su esposa se dará cuenta de sus infidelidades y él terminará bebiéndose todo lo que tiene. Morirá de una congestión: no necesitamos personas como él.
No tenía muchas preocupaciones, ya que había estado ahorrando. Aparte, M. La Valière se iba a encargar de las cosas durante nuestra estancia. No sé quien alimentará a mi pez… no importa, seguro ya ha muerto, ni sé por qué pienso en eso ahora.
Pero mis nervios fueron creciendo mientras íbamos dejando el pueblo en el carro de mi nuevo amigo. Él no hablaba en lo absoluto y por primera vez el silencio empezaba a incomodarme. ¿Qué hora es? Sentí que algo estaba mal.
Después de un par de horas, mi amigo dijo que ya habíamos llegado. Yo, en mi excitación, volteé para ver de qué lugar se trataba. Entre tantos árboles alcancé a distinguir una enorme casa, no… una bella mansión con enormes ventanas, y una gran puerta principal. Ésta contrastaba con los descuidados y sombríos jardines que la rodeaban. La tarde se fundía con la negrura nocturna. No había nubes, sólo colores que se besaban unos a otros decorando de forma majestuosa el cielo y haciendo ver la mansión aún más impactante.
– Te ves decepcionado – me dijo.
– No es eso, estoy impresionado; es mucho mejor de lo que pensaba. No me imaginaba esto.
– Se trata del hogar de M. La Valière. No se me hace raro que haga algo de este estilo – guardó unos segundos de silencio y prosiguió, – es un hombre muy solitario, antes del cabaret era el único viviendo aquí.
– ¿Su hogar? Vaya que lo envidio. No obstante, después de leer la carta que te mandó, lo último que me hubiera pasado por la cabeza era que se tratara de su propia casa. ¿No tiene familia?
– Sólo una ahijada.
– Ya veo… – respondí mientras seguía admirando aquella construcción.
Al entrar a la mansión quedé aún más impresionado. La estancia estaba llena de personas. Estaban vestidos de forma muy elegante. En un inicio, me sentí fuera del cuadro pero al ser presentado con los invitados, éstos me saludaban de forma tal que parecía que supieran de quién se trataba cuando escuchaban mi nombre.
Las paredes estaban adornadas con siniestros tapices y en el techo había enormes lámparas de cristal. Una fina alfombra recorría cada escalón de las gradas de mármol que estaban situadas a cada lado de la habitación. Había un gran número de mujeres, vestidas de forma diferente a las demás personas, con abrumadores vestidos, algunos cortos y otros largos, que acentuaban su perfecta figura.
– Vamos a saludar a M. La Valière – señaló con el dedo donde él se encontraba, – creo que ya nos ha visto, sígueme.
Mientras nos íbamos acercando a él, se quitó su elegante sombrero dejando al descubierto su cabellera castaña que le llegaba casi hasta los hombros. Aún nos faltaba camino por recorrer cuando nos dedicó una reverencia, lo cual me pareció anticuado y me hizo sentir incómodo.
– Es un gusto y placer conocerlo Monsieur – dije sin saber muy bien cómo actuar; me encontraba intranquilo ante su oscura presencia. Él era un poco más alto que yo y muy delgado. Todo el tiempo mantenía una sonrisa discreta y sus ojos cafés expresaban algo de demencia. – Le agradezco el permitirme estar aquí.
– El placer es todo mío. Aunque a decir verdad, ya lo habíamos visto antes, mi ahijada y yo, – conforme escuchaba su rasposa voz, su sonrisa iba creciendo. – No me malinterprete Monsieur, no es que lo haya estando espiando. Fue pura casualidad haberlo visto caminando rumbo a su trabajo en algunas ocasiones. Ella ansiaba conocerlo y es por eso que envié a mi leal para que lo trajera. Yo no tengo nada que ver, es a ella a quien debe agradecer. – Volteé a ver a mi compañero. No entendía nada y tampoco por qué no me lo había dicho. M. La Valière cambió de tema drásticamente: – ¿Qué le parecen las damas? Considero que esos vestidos ampliamente escotados no son más que una trampa galante, ligeramente vulgar.
– Monsieur, ¿Qué hora es?
– Las seis treinta.
En ese momento, una dama muy bonita se acercaba e hizo gesto de tropezarse, pero se recuperó rápidamente, arreglando su cabello negro, que le llegaba hasta la cintura. Su belleza era muy natural y quedé cautivado en cuanto la vi.
– Lo había estado esperando Monsieur. – Las palabras de una suave voz se escapaban por sus delicados labios, – acompáñeme.
A partir de ese momento fui suyo. Tan suyo que me olvidé de muchos hechos importantes y otros pasaron desapercibidos, como la forma en que M. La Valière me aborrecía. Olvidé que podía volar, porque ya estaba volando. Las horas que desperdiciaba y odiaba ahora las sentía transcurrir. Lo que no entendía en un principio, ahora lo agradecía. No fue mucho el tiempo el que estuvimos juntos pero fuimos a todos los actos que se presentaron.
No me gustaba tener conversaciones con M. La Valière, ya que me daba la impresión de que era intelectualmente superior y que disfrutaba humillarme frente a otras personas, aunque de tal forma que nadie se diera cuenta más que yo. Él siempre quería absorber la atención de su ahijada y ella cedía. Podía sentir un ambiente de competencia.
Los últimos días que estuvimos juntos, ella prefería estar con su padrino que conmigo. Un día que la estaba buscando me di cuenta de que mis suposiciones no estaban del todo mal. Escuché una de sus conversaciones donde comprendí que él la amaba de la misma forma que yo, pero él era correspondido. Junto con mi decepción me dio algo de asco. Se querían deshacer de mí. Ella se obsesionó conmigo, cuando me vio caminando en la calle empedrada que me llevaba al trabajo que abandoné, el cual probablemente ya está cerrado. No me sorprende. Sabía lo caprichosa que era e hice lo que quería.
Pregunté la hora a alguien que iba pasando. Eran las seis veinticinco. No tenía mucho tiempo. Ellos se dieron cuenta que estaba escuchando justo cuando empecé a correr. Subí las escaleras para llegar al tejado. Estando en el borde, sólo podía observar el cielo tornándose rojo. La luz hacía parecer que los árboles secos estaban en llamas.
– Aunque el método ya fue elegido, sería imposible morir como aquella noche cuando la conocí. Sería egoísta querer volver a tener un fin tan espectacular, ¿no es así, M. La Valière?
Desaparecí ante sus ojos.
Siempre supe en el fondo que podía volar.

Autor:: Amanda Valle Rivas

10 Fashion Goods

La revista "Ten" preparo un editorial para conmemorar sus diez años con los diseñadores mas destacados de los últimos diez años, realizaron 10 portada con cada uno de los diseñadores
Congrats Ten Magzn.
Which one is the best?